Son las 14:00, salgo del trabajo, cojo el coche, y pongo automáticamente Radio 3. Uno de mis programas favoritos es
Carne Cruda, que empieza exactamente a esa hora. Me encanta como trituran los temas de actualidad. Y como ellos mismos dicen en su blog:
"Esto es un carnicería radiofónica en la que hacemos picadillo la realidad social, le sacamos los higadillos a la cultura y abrimos en canal a los personajes más ‘rarunos’ para servírtelos frescos, sangrantes y con las tripas fuera. Nuestro menú de degustación se compone de información contracultural, agitación social, activismo político, historias inauditas y personajes singulares, aderezados con humor, ficción, reportajes y las propuestas musicales más audaces y heterogéneas. Pon toda la oreja en el asador que le vamos a dar un bocao. "
Javier Gallego esta al frente de ésta peculiar carniceria donde su capacidad de relatar me hace pensar en aquellos cuenta cuentos o en el delegado de la clase que siempre leía muy bien en voz alta.
La música escogida para ello me gusta también mucho. Es como si mimáran cada detalle, -como buen chef de cocina- para finalmente presentártelo emplatado con el mejor de los aspectos. Se nota que es un programa preparado por y para el público, os digo una cosa, gracias a él se me hace el camino más corto, incluso ha habido veces que una vez llegado a mi destino y me he quedado un ratito más escuchándolo...
El último relato que más me impresionó fue éste de rabiosa actualidad sobre la muerte de Bin Laden. Recomiendo leerlo hasta el final, merece la pena y no deja a nadie impasible. Un relato para debatir extensamente...
"Después de la película “
Cuando Obama encontró a Osama”, llega ahora una nueva entrega de ficción de la Casa Blanca: “Un mundo mejor y más justo”, el cuento. Así es como ha titulado el presidente de Estados Unidos este cuento de hadas que ha empezado a escribir después de contarnos que ha matado a Bin Laden, que por ahora también parece un cuento porque ni hemos visto al muerto ni piensan mostrarlo. Nos lo tenemos que creer como niños que escuchan una fábula… ésta empieza así…